miércoles, 26 de octubre de 2016



Debo decir que toqué fondo... ¿Qué sentirías si te dijeran “recuerda que estás amamantando” cuando tu hijo partió hace 4 meses casi? Yo sentí que me quebré, que mi cuerpo, mi alma, mi corazón caían en pedazos al piso. Sentí que me clavaban un cuchillo en el corazón. No tengo palabras para decir lo que es escuchar eso de tu propia madre, madre que está perdiendo la memoria y la que no tiene la culpa de no aceptar en su cabecita que su nieto no está.
Pero aquí estoy, en pie, luego de tocar fondo, luego de 4 meses de llanto, de dolor, de sentir como se me desgarraba el corazón cada día.
Sé que seguirá habiendo días malos, pero espero que sean más los buenos.
Ahora viene lo más difícil, tratar de mantenerse en pie, de sacar adelante el proyecto de familia que quedó a medias desde que abriste tus alas hijo mío.
Ahora siento dolor por tu ausencia, ya no por tu perdida, y este dolor se ha hecho más llevadero.
Siempre te amaré y cada día te recordaré porque la mitad de mi corazón está donde quiera que tú estés.

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