Debo decir que toqué fondo... ¿Qué
sentirías si te dijeran “recuerda que estás amamantando” cuando tu hijo partió
hace 4 meses casi? Yo sentí que me quebré, que mi cuerpo, mi alma, mi corazón
caían en pedazos al piso. Sentí que me clavaban un cuchillo en el corazón. No tengo
palabras para decir lo que es escuchar eso de tu propia madre, madre que está
perdiendo la memoria y la que no tiene la culpa de no aceptar en su cabecita
que su nieto no está.
Pero aquí estoy, en pie, luego de
tocar fondo, luego de 4 meses de llanto, de dolor, de sentir como se me
desgarraba el corazón cada día.
Sé que seguirá habiendo días
malos, pero espero que sean más los buenos.
Ahora viene lo más difícil,
tratar de mantenerse en pie, de sacar adelante el proyecto de familia que quedó
a medias desde que abriste tus alas hijo mío.
Ahora siento dolor por tu
ausencia, ya no por tu perdida, y este dolor se ha hecho más llevadero.
Siempre te amaré y cada día te
recordaré porque la mitad de mi corazón está donde quiera que tú estés.